jueves, 1 de octubre de 2009

El Sol y la nube


El Sol viajaba por el cielo, alegre y glorioso, en su carro de fuego, despidiendo sus rayos en todas direcciones, con gran rabia de una nube de tempestuoso humor, que murmuraba:

-Despilfarrador, manirroto; derrocha, derrocha tus rayos, ya verás lo que te queda.

En las viñas, cada racimo de uva que maduraba en los sarmientos robababa un rayo por minuto, incluso dos; y no había brizna de hierba, araña, flor o gota de agua que no tomase su parte.

-Deja, deja que todos te roben: verás de qué manera te lo agradecerán cuando ya no te quede nada que puedan robarte.

El Sol proseguía alegremente su viaje, regalando rayos a millones, a billones, sin contarlos.

Sólo en su ocaso contó los rayos que le quedaban, y , mira por dónde, no le faltaba siquiera uno. La nube, sorprendida, se deshizo en granizo.

El Sol se zambulló alegremente en el mar.


-Gianni Rodari - "Cuentos por teléfono"

Cuenta la historia que el señor Bianchi, un viajante comercial, pasaba seis de los siete días de la semana fuera de casa. Cada noche llamaba a su hija antes de dormir y le contaba una historia breve y hermosa. Estos relatos fueron recogidos por el escritor, maestro y pedagogo italiano Gianni Rodari (Omegna, 1920- Roma, 1980) en Cuentos por teléfono (ed. Juventud, 1993), un verdadero clásico de la literatura infantil.
Foto: Simone Z.